jueves, 23 de octubre de 2008

Inocencia, amor y redención

"ω δε ολιγον αφιεται, ολιγον αγαπα" (Lc 7,47). ¡Ay de los inocentes a quienes habrá poco que perdonar!

Programa

"¿Programa? ¡Programa, sí! Todos nos pasamos la vida haciendo nuestro programa, y la muerte nos coge antes de haber podido acabarlo".

viernes, 10 de octubre de 2008

Dios ha muerto

Con ocasión de un congreso que ahora mismo está llevándose a cabo en México, hasta en la radio camercial, como pude constatar anoche, se ha hecho eco de la cuestión: ¿En verdad Dios ha muerto? A propósito de la pregunta no pude dejar de recordar que hace algunos años leí en un libro que en algún templo de los Estados Unidos apareció una día una manta con la leyenda: "Nuestro Dios no ha muerto". Y ya puestos a rememorar asuntos de esta índole, cómo no hacer mención de aquella frase pintada en una barda de Paris en el 68:

"Dios ha muerto"
-Nietzsche-

Seguida de la respuesta de algún granujilla:

"Nietzsche ha muerto"
- Dios -


No niego que la respuesta del granujilla tenga gracia. Pero creo que había una respuesta más ingeniosa, una especie de síntesis especulativa entre una frase y otra, algo así como una paradoja chestertoniana; una frase cuayo ingenio, empero, sólo sería posible para una cabeza empapada de cristianismo y vacunada contra el laicismo gazmoño:

"Dios ha muerto"
-Dios-

sábado, 4 de octubre de 2008

Redención

Todo mundo aspira, sépalo o no, acéptelo o no, a que Dios le diga "sí". Lo trágico de esto, trágico tanto como cómico, es que Dios ya le dijo "sí" a todo mundo.

Por eso escribe Ireneo: "Ἐν τοῖς πρόσθεν χρόνοις ἐλέγομεν κατ' εἰκόνα Θεοῦ γεγονέναι τὸν ἄνθρωπον, οὐκ ἐδείκνυτο δέ, ἔτι γὰρ ἀόρατος ἦν ὁ Λόγος, οὗ κατ' εἰκόνα ὁ ἄνθρωπος ἐγεγόνει· διὰ τοῦτο δὴ καὶ τὴν ὁμοίωσιν ῥᾳδίως ἀπέβαλεν (En los tiempos de antes se decía que el hombre había sido hecho a imagen de Dios, pero no se mostraba, pues aún era invisible la palabra a cuya imagen el hombre había sido hecho: por lo cual éste perdió facilmente la semejanza)".